martes, 4 de mayo de 2010

En la basílica de Coracho

Nuevas fotografías de Antonio Márquez: la basílica de Coracho.

Jerónimo Sánchez nos muestra el interior de la basílica explicando el ritual de la época.


La necrópolis adjunta a la basílica de Coracho.



jueves, 29 de abril de 2010

Fotografías varias

Más fotografías gentileza de Antonio Márquez Bretones.

Daniel Botella, arqueólogo municipal de Lucena, nos explica la Sima del Ángel.


Nacho Muñiz, director del museo arqueológico de Almedinilla, nos ilustra sobre la villa de El Ruedo.



Emilio y la fabricación de útiles preshistóricos (Almedinilla).


El Hypnos de Almedinilla.





martes, 27 de abril de 2010

Fotos en Doña Mencía

Las siguientes fotos las ha enviado Antonio Márquez Bretones. Recogen la visita al Museo de Doña Mencía, guiada por Esteban Luque.

Gracias Antonio.







domingo, 25 de abril de 2010

Agradecimientos

La organización de un evento de este tipo requiere de la colaboración de muchas personas e instituciones. Al margen del debido agradecimiento oficial a todas ellas, quisiéramos dejar constancia aquí de la ayuda de aquellas personas cuyo apoyo ha ido más allá de la estricta obligación o compromiso. Quiénes con el tono de su voz, o su continua y favorable disposición para resolver los problemas que nos iban surgiendo en la organización del congreso, han sido la sal del mismo. Han dado el toque más humano a una labor dura que, gracias a ellos, se ha convertido en una experiencia grata y enriquecedora.

Por riguroso orden alfabético, queremos poner de manifiesto nuestro agradecimiento a:

Daniel Botella (Arqueólogo Municipal de Lucena)

Elena Morales (Gabinete de Prensa, Ayto. Lucena)

Emilio (Almedinilla-Somnus)

Esteban Luque (Presidente de la Asociación Vesci-El Laderón de Doña Mencía)

Fernando Castro Toro (Palacio Erisana, Lucena)

Inma Román (Almedinilla-Somnus)

Jesús Delgado (Concejal de Cultura de Doña Mencía)

Juan (Casa Morejón, Doña Mencía)

Juliette Ferte (Directora del Hotel Prestige)

Julio Flores (Técnico de Cultura de Lucena)

Lola Flores (Técnico de Cultura de Lucena)

Manuel Carrillo (Directo del CEP de Priego-Montilla)

Manuel Lara Cantizani (Concejal de Cultura, Educación y Patrimonio de Lucena)

Pablo Méndez-Trelles (Director del Hotel Santo Domingo)

Pilar Gómez (Técnica de Cultura de Doña Mencía)

Rafael Osuna (Asesor del CEP de Priego-Montilla)


Y entre los "hesperidianos" imposible no agradecer su valiosa ayuda y continuo aliento a:


Antonio Martínez

Carlos Villoria

Eduardo Lama

Jerónimo Sánchez

Mariló Posac

Rubén Aguilar


Gracias, amigos/as: imposible que el XX Congreso se hubiera llevado a cabo sin vuestra participación.


sábado, 24 de abril de 2010

Más fotografías

Fotografías del primer día del congreso (recepción de participantes e inauguración). Gentileza de su autor: Paco Madrigal.


Entrega de la placa de agradecimiento al Excmo. Ayuntamiento de Lucena.


Inauguración del XX Congreso y su primera conferencia.


Manuel Lara Cantizani, Concejal del Ayuntamiento y Rubén Aguilar, presidente de Hespérides, inaguran el XX Congreso. Los presenta el delegado de Hespérides en Córdoba.


Recepción de participantes. Palacio Erisana.





Vestíbulo del Palacio Erisana.






Nuestra asociada más veterana recoge su documentación.








viernes, 23 de abril de 2010

Recetas (2): cuajao

INGREDIENTES:

Para la masa, que sirve de base y de adorno:

- Un kilo de harina.
- Medio litro de agua tibia (aproximadamente).
- Una cucharada sopera rasa de sal gorda.
- Tres cucharadas de aceite de oliva.
- Una perola de 36 cm de diámetro superior.
- Aceite de oliva para untar el molde.

Para la masa del cuajado:

- Medio kilo de almendras peladas.
- Medio kilo de azúcar.
- Medio kilo de huevos (se pesan con cáscara).
- Canela molida a gusto (una cucharada sopera
rasa).
- La ralladura de un limón hermoso.
- Azúcar para espolvorear encima el cuajado,
antes de hornearlo.


ASÍ LO HACEMOS:

Procedemos a preparar la masa de la base con la harina, agua,
sal y aceite de oliva.

Cuando podamos trabajar bien la masa, y que ésta no se pegue
a la superficie, es el momento de cubrir la perola con ella.

Con ayuda de nuestras manos, repasamos muy bien el interior
de la perola con aceite de oliva, para facilitar que se desprenda
con facilidad el cuajado, una vez horneado.

Extendemos con ayuda de un canuto de caña o rodillo de
madera la masa, dejándole un grosor de unos tres milímetros.
Cubrimos el interior áe la perola. Recortamos, con ayuda de unas
tijeras de cocina la masa sobrante, coincidiendo con el borde del
rácipiente. Con paciencia (pues de esto dependerá en gran parte
la presentación), apoyamos el dedo meñique de la mano izquierda
y con el meñique de la mano derecha hundimos ligeramente a
ámbos lados, formando ondas. Repasamos así todo el interior.
Con ayuda del rabillo de una cuchara de postre, marcamos un
agujerito en el centro de cada onda.

Encendemos el horno a 170º para precalentarlo, mientras se
prepara la masa.

Separamos las yemas de las claras. Batimos éstas a punto de
nieve (ponerle unos granos de sal gorda o unas gotas de zumo
de limón). Añadimos la canela molida, la ralladura de zumo de
limón y el azúcar.

Deshacemos con ayuda de una cuchara de madera las yemas
antes de incorporar a la masa. Por último, incluimos las almendras
ralladas. Removemos en redondo con ayuda de una cuchara de
madera. Echamos en nuestro molde y espolvoreamos toda la
supeficie con azúcar. Horneamos durante una hora y media,
aproximadamente.

La base de masa de pan, además de proporcionar una original
y exquisita presentación, permite conservar muy jugoso el
cuajado.

También se puede hornear como un bizcocho normal:
extendiendo mantequilla y después pan rallado sobre un molde
especial para horno.

jueves, 22 de abril de 2010

Recetas (1): arresoli

A raíz del éxito que tuvieron estos dos componentes del menú que pudimos degustar en la jornada del viernes 16 de abril, en Casa Morejón de Doña Mencía, y de la demanda de su receta, aquí va la forma de elaborar el rico licor menciano y, en la siguiente entrada, la del exquisito postre similar a la tarta de Santiago (pero mucho más jugoso).

Ambas recetas están extraídas del libro Guisar como ayer en Doña Mencía” (2009), cuya autora es Juliana Moreno Polo y que, dicho sea de paso, va por su segunda edición.


ARRESOLI

Así llaman en Doña Mencía a la bebida artesana hecha a
base de café, anís y azúcar, macerada con hierbas aromáticas.

Se prepara en los pueblos de la comarca. Y, curiosamente, se
conoce con varios nombres: resol, rosolis..., variando también las
proporciones de los ingredientes básicos, sobre todo del azúcar.

En algunos lugares presenta tal concentración de almíbar que
parece un jarabe; en otras se macera con nueces y se prepara de
un año para otro.

En nuestro pueblo, partiendo de estos ingredientes, cada
persona da su toque particular a la hora de elaborarlo, resultando
las matizaciones de sabor prácticamente distintas en cada caso.

Esta bebida se ha hecho siempre para las bodas de bizcochos,
en las destilerías de Poyato y en casa de Pablo Gómez (Paulitos)
de manera artesana. Se preparaba en grandes pilones de barro
y se vendía a granel: al ir a comprarlo se llevaba una botella
vacía. Más tarde, y hasta su cierre, destilerías Poyato lo vendía
envasado. En los dos casos se trata de una exquisita bebida muy
apreciada por todos.
También lo preparan las amas de casa para acompañar los
dulces típicos de Navidad y Semana Santa.

Las personas más mayores, conocedoras de las tradiciones y
secretos culinarios, sabían que el tiempo y la paciencia forman
parte de todo ritual que se precie. La preparación del arresoli
tenía también su propio ritual. Se preparaba con mucho tiempo
-al menos un mes-, dejándose macerar en una orza de barro que
sólo se utilizaba para esto. En este tiempo hay que remover su
contenido algunas Veces. A esto se llamaba "dar una paliza". Mi
abuela lo hacía durante tres viernes seguidos, porque este día,
en que murió nuestro Señor, se considera que tiene misterio.

Ingredientes:

- Un litro de aguardiente (anís) seco, de 55º.
- Kilo y medio de azúcar.
- 100 gramos de canela en astilla (en rama)
- Cuarto y medio de café en pipa (mitad natural, mitad torrefacto)
- Tres puñados de hierba luisa (seca) tan llenos como nos guste.
- Mejorana (lo que cabe al cogerla entre los dedos).
- La piel de un limón, naranja mandarina o naranja amarga.
- Cuatro litros y medio de agua.
- Una orza de barro.
- Una botella de anís de las rizadas, vacía.
- El zumo de medio limón.


Así se hace:

En una olla grande ponemos al fuego el agua. Mientras
tanto,
con la botella de anís
vacía cascamos los granos de café:
esparciéndolos sobre una mesa o poyo y pasando repetidamente
la botella para romper los granos. Se echan a la olla, junto a la
mejorana, hierba luisa y las astillas de canela, que se trocearán
con ayuda de las manos en varios trozos, para facilitar que suelten
su sabor.

Cuando empiece el agua a hervir, dejamos que ro haga durante
veinte minutos.

En este tiempo tostamos el azúcar -la caramelizamos-. Para
ello, ponemos el azúcar en una sartén, le añadimos el zumo de
limón y vamos removiendo con una cuchara de madera, hasta
que esté de color rubio-dorado, ya que si se tuesta mucho,
amargaría.

Ponemos en una orza de barro el café hirviendo, el azúcar
tostada y removemos para impedir que ésta se haga un clavo en
el fondo; es decir; se solidifique y resulte imposible deshacerla.
Añadimos ahora la cáscara de naranja o limón y cuando se enfríe
un poco el líquido, se añade el anís.

Dejamos macerar tres semanas, dándore sus correspondientes
palizas. Pasamos por un colador metálico, después por uno de
tela y embotellamos.